Cuadro para cuando olvido.
MUSÉE DES BEAUX ARTS
Acerca del sufrimiento nunca se equivocaron,
los Viejos Maestros: qué bien entendieron
su posición humana; cómo tiene lugar
mientras algún otro come o abre una ventana o sencillamente pasea aburrido;
cómo, cuando los ancianos aguardan con reverencia, con pasión,
el milagroso nacimiento, siempre tiene que haber
niños que no desearon especialmente que ocurriera, patinando
en un estanque en el linde del bosque:
nunca olvidaron
que incluso el espantoso martirio debe seguir su curso
de cualquier manera en un rincón, en algún lugar desaliñado
donde los perros continúan con su vida perruna y el caballo del torturador
restriega su inocente trasero contra un árbol.
En el Ícaro de Brueghel, por ejemplo: cómo todo da la espalda
sosegadamente al desastre; es posible que el labrador
hubiera oído la caída al agua, el grito desvalido,
pero para él no era un fracaso importante; el sol brillaba
como era su deber sobre las piernas blancas que desaparecían en las verdes
aguas; y el caro y exquisito barco que debía de haber visto
algo asombroso, un chico cayendo del cielo,
tenía que llegar a alguna parte y tranquilamente siguió su rumbo.
W.H. AUDEN

Que abras bien los ojos.
Que te detengas.
Mlt.




Zarpada
es increíble.
Realmente.
uff
no sé qué dire
quizá decir que…
No sé si quedarme con eso o con esto otro:
“todo dolor importante tiene testigos,
aunque sean un perro, el sol o las mentiras.”
o con todo
TODO
Vlt.
Pa! que cosas tan potentes que usted lee. Que cosas tan potentes, en verdad. No le gustaría pasar más no sea una hora de una tarde de su vida adentro de ese cuadro, bebiendo el sol?
che miren este blog http://quenomedigasculogordo.blogspot.com/
creo que es genial.
chau.
Qué divertido! Gracias licenciado no hay de qué sonomás de papa.
Ahora, mientras alguien sueña y mira desde un banco
con las manos sobre las piernas
y el sufrimiento
todo ese tremendo dolor de cabeza
la vida
demasiada sensibilidad para este mundo
deseo
no perder la facultad de abrir bien los ojos para ver.
-.–..
Disculpen queridos amigos mi tardanza para contestarles, o al menos, para dejar mi huella, decir de alguna manera que los leí. Es que tantas veces nos quedamos mudos; quisiera tanto que escucharan esta música que suena ahora en este departamento perdido en el centro de esta ciudad perdida y olvidada, hormiguita de las estrellas…
.-
Edward, es lindo lo que me escribe. Le cuento que ese es un cuadro de Brueghel, El Viejo, un gran pintor y “mirador de la vida”, su cuadro es tremendo: es justamente el poema de Auden (a quien tanto quería Saer): cómo las gentes siguen indiferentes ante el sufirmiento humano, allí Ícaro que cae (mire bien en el cuadro, cerca del barco más grande, hay unas piernas hundiéndose en el agua) y todos alrededor como si nada…
Eso me asusta tanto, que se intensifique en este cuerpo la indiferencia…
Pssssss
-silencio-
–
Les dejo a todos besos, vientos perfumados.
Mlt.